El desarrollo empresarial implica construir futuro, es decir que lo que se construya hoy podrá disfrutarse mañana. Una tajante frase del famoso inversionista norteamericano Warren Buffet resume la importancia del desarrollo y ésta dice: Si hoy te sientas bajo la sombra de un frondoso árbol es porque alguien lo plantó hace mucho tiempo (Johnson, 2020). Por ello, el desarrollo empresarial se ocupa de ayudar a los empresarios a mejorar sus habilidades y capacidades existentes para volverse más competentes en el manejo de sus negocios.

¿Qué es el desarrollo empresarial?

El desarrollo empresarial se define como un proceso de mejora del conjunto de habilidades y conocimientos de los empresarios con respecto al desarrollo, la gestión y la organización de una empresa. Si queremos un progreso continuo se necesitan mentes emprendedoras en todos los niveles de la organización. Para lograr esto, los empleados deben sentir que están en un entorno que valora el espíritu empresarial.

Cómo promover el desarrollo empresarial en el sitio de trabajo

No podemos obviar que el mundo ha cambiado radicalmente debido a la revolución digital. Este entorno digital, básicamente, define significativamente el camino por donde transita el desarrollo empresarial de las empresas. Por lo tanto, la promoción, apoyo o estímulo al desarrollo empresarial tiene un fuerte componente tecnológico. Veamos cómo impulsar el desarrollo en conjunto con nuestros colaboradores.

1. Desarrollar una declaración para fomentar el espíritu empresarial

La organización apoya y promueve la participación y la iniciativa de sus miembros para mejorar la empresa. De esta manera, fomenta el espíritu empresarial interno sobre la base de sus propios valores y expresa su cultura de una manera simple y concreta.

2. Crear un vínculo entre los empleados y la empresa

El espíritu empresarial tiene un gran componente de sentido de propiedad, de pertenencia. Por ello, es fundamental que los empleados sientan a la empresa como suya. Crear un vínculo de confianza sin lugar a dudas ayuda en el desarrollo empresarial.


3. El error como oportunidad de aprendizaje

Tal como la vida, hay aciertos y errores, cometerlos no necesariamente debe ser sinónimo de despido o castigo. Deberá ser espacio para aprender de ellos y obtener información vital para evitarlos en el futuro.

4. El emprendimiento es una mentalidad

El espíritu empresarial es la creación de valor en formas creativas o la construcción de soluciones de una manera que no se ha hecho antes. Los líderes de la empresa pueden fomentar este tipo de pensamiento simplemente permitiendo a su gente el espacio para probar nuevas ideas y proporcionando recursos para verlas.

5. Reconocer y recompensar

Una organización debe reconocer y recompensar a los empleados cuyas ideas benefician a la empresa. Los empleados deben comprender que la empresa apoya las nuevas ideas, que intentar la creación de algo nuevo es positivo para la empresa como para él mismo. Es una forma de empoderar el valor de los empleados. Las grandes ideas que necesitan un mayor desarrollo deben obtener el apoyo financiero necesario.

El desarrollo empresarial y su aporte a la competitividad de la empresa

Vivimos en un entorno altamente competitivo. De allí la importancia del desarrollo empresarial tanto como cultura organizacional como de interés financiero para la empresa. Si en la organización se impulsa el aporte de sus miembros a través de un espíritu empresarial creativo y ambicioso, se obtendrán productos y servicios más competitivos.

 El desarrollo empresarial significa construir futuro, como se planteó al principio de este artículo, y esta consigna significa igualmente esperanza y éxito. Sin lugar a duda, el aporte de todos incrementará la eficiencia, la productividad y la rentabilidad de su empresa.

Referencias Bibliográficas


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